La vida es un juego que viniste a aprender a jugar
Un portal de transformación con presencia y en red.
El Club de la Vidita es un espacio terapéutico donde la salud se vive como un camino de creación: la psicología se integra con juego, naturaleza, sabiduría ancestral, ciencia y espiritualidad para quienes eligen rediseñar su manera de habitarse.
Acá, el autoconocimiento no es una exigencia, sino una aventura.
Una exploradora de la conciencia con una vida en movimiento.
Hace más de dos años dejé la ciudad para habitar un camino en conexión con la naturaleza: mi guía, mi maestra.
Estudiar Psicología me abrió la mente.
Vivir mis procesos me abrió al cuerpo: mi brújula.
Ahí entendí que la salud es integral, que se habita, no se teoriza.
Y que mi sensibilidad es un superpoder que me permite atravesar mis propios abismos sin temblar ante la oscuridad ajena.
No creo en procesos rígidos ni en fórmulas universales.
Creo en la presencia, en la conexión con el misterio y en el juego como camino para ir profundo con disfrute, sin perder la liviandad.
Creo que la red es el futuro y que la soberanía en la salud se cultiva desde adentro.
Cuando volvemos a la Tierra, el cuerpo recuerda. Y en esa conexión, encuentra su equilibrio.
y descargá una guía para tomar perspectiva de tu vidita y activar tu estratega interior.
Jimena
Me siento con mucha paz, muy reconectada con mi niña, permitiendo la vulnerabilidad como parte del proceso, muy conectada con mi cuerpo y con mi deseo. Percibo mucha seguridad y conexión con mi propósito, más flexibilidad, me banco más las pausas, el ir lento, el ver que pasa…. la red es clave siempre.
Milena
En el Club aprendí que las reglas las ponemos nosotros, al igual que los límites (cosa que me cuesta muchísimo y lo estoy trabajando). Me trajo la importancia de conectar con mi niña interior que estaba muy olvidada. Y que el punto de vista crea las situaciones. Durante los encuentros me reí mucho, me divertí y eso fué genial. El Club trae una manera súper innovadora En la vida pude meditar, pero tus meditaciones me calaron hondo. Es imposible no conectar, así que gracias, lograste que alguien que escapaba a meditar ahora busque el momento para poder hacerlas.
Hugo
Me siento más auténtico, entre sin expectativa sobre algo puntual y fue muy sincrónico conectar con mi jugador, destrabe mi temor a la exposición. Aprendí a dejar de pensar tanto y tomarla como un juego, divertirme y disfrutar, de manera consciente, jugando con propósito. La red fue una parte importante, el compartir expandió todo, sentí un espacio de respeto y pertenencia.
Luli
Del juego de la vida aprendí que la presencia y mi atención es el regalo más sagrado que puedo darme a mí y a lxs demás. Los honguitos me enseñaron que puedo sentir y atravesar mis emociones sin morir.
Julia
Me sentía con miedo y mucha ansiedad. Los cambios son realmente muchos e increíbles. Primero la comunicación! Clarísima a la hora de sentarme a expresar mis sentires y mis pensamientos. Poder tomar PERSPECTIVA me ayudó a ver lo que NO quiero ser. Los honguitos me enseñaron que tengo que ser fiel a mí misma, disfrutar más y no tenerle tanto miedo a la vida. Amé el grupo, la contención es fundamental.